28 ene. 2010

Dime de que presumes y te diré de que careces



...es fácil presumir de madurez.... pero ilógico cuando la persona que lo hace es incluso más infantil que un niño de cuatro años.

Es fácil aceptar ciertas oportunidades cuando llevas dos copas de más... pero es absurdo que lo niegues cuando se pasa el efecto.

Es fácil dar una buena imagen cuando nadie te conoce, hacer ver lo que no eres... pero estúpido porque tarde o temprano acabaran conociendote...sin embargo, es de admirar el que reconoce y sigue adelante con lo que viene, con sus virtudes y sus defectos, el que no pretende alcanzar una perfección que no existe... ni para él ni para nadie, el que no se siente superior y acepta que todo el mundo merece el mismo respeto.

Todo lo contrario a ti, persiguiendo la justicia, que acabe el hambre en el mundo, y mirate, incapaz de respetar a nadie, de mirar a la cara y decir lo que tengas que decir olvidandote por una vez de lo que quieres ser y aceptando lo que eres.

Debe ser dificil asumir que ya no te ven como un héroe, quizá nunca debiste intentar serlo, probablemente la humildad y tu verdadera cara hubiera sido de más agrado aunque impresione menos, pero si te hubieses dejado ver asi, como eres, tampoco es ponerse vulnerable, tan solo un poquito de sinceridad y de apego a uno mismo...si te hubieses dejado ver como eres quizá hoy añoraria tu amistad, pero no lo hiciste y yo ahora me plantearía:
¿quién quiere la amistad de alguien que no se quiere? , tranquilo, no es algo grave y le pasa a mucha gente, yo no soy mejor que tú y ya me arrastré bastante por quién hoy por hoy no lo merece, pero no lo volveré a hacer porque si algo me has enseñado... es que ningún tio absurdamente prediseñado me volverá a mirar por encima del hombro.
Así que después de todo, me toca darte las gracias.

2 comentarios:

Gaia dijo...

Bien dicho. Y sobretodo me gusta lo último que dices: después de todo hay que tomarse lo malo positivamente, porque los palos también enseñan...y mucho.

Coherencia. Eso es lo que nos falta a casi todos. Ser coherentes con lo que decimos y pensamos, con lo que hacemos y reflejamos. Otro gallo cantaría si en vez de habladurías fuéramos verdaderamente: coherentes.

Un saludo y buen fin de semana

La caja de pandora dijo...

Siempre se ha dicho que de los palos se aprende.

Coherencia hay muy poca en estos tiempos de ahora y mucho menos entre la juventud, por eso el mundo esta como esta, una lastima en verdad.
Un saludo!

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